Por fin fui a mi doctor, el Dr. Newhouse y me explicó varias cosas que resumidas él me lo dijo muy claro "Hija, con lo que tienes, no sé ni cómo puedes levantarte de la cama". Me explicó que para encasillar de una forma a la fibromialgia, siendo una enfermedad bastante subjetiva ya que no hay pruebas determinantes para diagnosticarla ni medirla más que rebanándome el cerebro (literalmente), hay tres grados... yo estoy en el tercero, sí, el peor! Después miden en una escala del 1 al 100 el impacto de la fibromialgia y yo tengo un 75, cuando me lo dijo pensé que no era para tanto pero me dijo que a partir de 70 ya estamos hablando de algo severo y muy grave. Bien, me dieron ganas de echarme a llorar porque no pensé que estaría mal, pero en seguida pensé "Diana eres tonta, aquí lo único que te dice es cómo estás, ya estás sufriendo esto que ahora te traducen en un par de números, no te decaigas", así que acepté con resignación que me recetase 6 pastillas diarias que me las voy a tragar con más resignación. Aún así estoy buscando un médico naturista (porque la que nos atendía ya no pasa consulta que está muy mayor) para que cambiando mis alimentos pueda hacer una mejoría y poder recurrir a la naturaleza para sustituir las pastillas.Por fin tengo un diagnóstico y pensé que la gente que me rodeaba iba a cambiar su percepción. He de decir que esta es la peor parte de la enfermedad: la gente que te rodea. Puedo sentirme hecha una auténtica mierda, no poder mover ni un dedo, pestañear es un esfuerzo grande y respirar ya ni te cuento, pero si estás rodeado de gente que te quiere, te comprende y no te pone contra las cuerdas... ahí la cosa es mucho más llevadera.
Cuando cuento a la gente cómo me siento ponen cara de circunstancia, pueden hacerse una idea de lo que me pasa cuando les digo que mis dolores y mi cansancio es casi cincuenta veces más que cuando tienes fiebre que te sientes completamente chafado. Pero nunca llegarán a comprenderlo. El problema de la incomprensión y de la incredulidad de las personas es mayor aún cuando la gente es de confianza, ya sabéis lo que se dice, no? que donde la hay, da asco. Pues así me luce el pelo.
Hasta que mi madre se ha caído del burro, ella no creía mis dolores. Aún recuerdo estar tocando el piano con unos dolores en las manos, brazos, espalda, cabeza. Cuando le decía que estaba cansada o con dolores me decía "Tu lo que tienes es cuentitis, que eres una vaga y no quieres tocar el piano"... si ya el hecho de sentir las vibraciones de las cuerdas al ser tañidas por un martillo cubierto de fieltro subir por mis brazos y retumbarme en la cabeza era horroroso, escuchar esas palabras era aún peor. Por suerte, esto ha cambiado. Pero recientemente alguien le dijo a mi madre "Pero si no es para tanto, que no tiene SIDA"... si bien es cierto que no me voy a morir por la fibromialgia, la vida que voy a llevar va a ser un tedio, siempre cansada, siempre con dolores, racionando la energía, privándome de placeres que antes disfrutaba como ir a un concierto, salir a pasear por el monte... portear. Pero escuchar esas palabras me duele y me hace llorar porque a pesar que hago un sacrificio enorme para ir a trabajar a Mordor donde lidio con Orcos y Uruk Hai's completamente inútiles y cortos de mente y vuelvo a casa que sólo quiero tirarme a la cama y dormir hasta que mi cuerpo ya no me pida más, no siento un reconocimiento, no siento que se valore mi esfuerzo, mi sacrificio, mi amor, mi dedicación. Quizás podrían sobrar las palabras si lo que recibiese de mi entorno fuese sosiego, un ambiente tranquilo tanto en el terreno afectivo como en el físico y material.Sé que podría ser peor, pero como se dice, cada Santo aguanta su vela y la vela que yo llevo ya me está quemando, la quiero soltar, no puedo sostenerla más, siento como si la batalla la estoy perdiendo o más aún, la guerra.. ya nada tiene valor, no hay ilusión, nada tiene sentido hoy.
Tanto tiempo luchando por un diagnóstico para que entendiesen, ¿para qué? si no es suficiente.




